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miércoles, 18 de mayo de 2011

Nuevos aportes y reflexiones sobre este momento de luchas masivas del proletariado

REFLEXIONES EN MEDIO DE EXPLOSIONES

La radicalidad y presencia de luchas en el mundo entero elevan nuestro espíritu revolucionario y nuestra convicción militante


Candentes momentos se viven hoy,
llamaradas avanzan sobre ciudades y campos,
el gigante despierta, se pone en pie,
el arrodillarse ya no será más una opción.

Abrimos los ojos cada día teniendo como despertador las informaciones de nuevas y duras luchas de los explotados en todo el mundo; con esas desgarradoras imágenes de nuestra clase echada al combate por su vida, por su existencia. En consecuencia, despertamos con la convicción de que una nueva forma social es posible ya que la clase despierta, grita y actúa, jugando sus últimas cartas en la historia.
Grecia, El norte de África, China, Bolivia, Portugal, Irlanda, Chile, incluso Perú, entre tantos otros lugares, demuestran lo que ya es el pan de cada día, la situación mundial se le va de las manos a la burguesía y a sus Estados; los intereses proletarios se revitalizan, la organización comienza a ser, aunque aún pequeña, un factor más del luchar diario. Por todos los puntos del planeta saltan chispas de los choques entre proletarios y fuerzas represoras, por todos lados sentimos patente el estremecimiento de angustia por nuestra vida que está siendo llevada en picada al abismo de la podredumbre y la miseria humana, gracias al modo capitalista de producción. Pero estas mismas luchas, estas mismas fuerzas organizadas en protestas (de todas las formas posibles) nos indican que encarnamos el horizonte de la humanidad, que en nosotros la historia se acumula en un solo punto… por nuestros puños golpea la historia, esclavos y siervos nunca más… en nuestras luchas crece la nueva sociedad. Lo demostramos ayer con los grandes ejemplos en París (1871) en Rusia (1917) en Alemania (1919) y otras tantas veces, y lo demostramos hoy con viva energía combativa, con aliento infatigable buscando la unidad de los revolucionarios y rebasando muchas veces los límites de la mortal legalidad burguesa. Trabajemos por eso, por la extensión de las luchas, por la organización de clase. Seamos conscientes ahora más que nunca que una hora menos de descanso es una hora más cerca del esperado desenlace de tantos años de explotación y humillación, sabemos que unos minutos menos de sueño, pueden ser momento de clarificación y esclarecimiento necesario e impostergable.
Nuestra clase como un gran conjunto, como una gran masa enardecida, va iluminando el oscuro recorrido hacia el Comunismo. Los trabajadores asalariados despliegan su ataque anticapitalista (muchas veces sin saberlo) volviendo y transformado la teoría en acción real e integradora, criticando en su avance a los que pensaron que solo había una forma para la revolución. Desde las calles tomadas en Grecia, desde la repartición en los saqueos de los almacenes abarrotados de mercancías, desde la parábola perfecta formada por una molotov en el cielo de Santiago, desde las fábricas ocupadas en las huelga de China, o desde los debates entre minorías revolucionarias que brotan cada vez más con la descomposición del sistema, la lucha se manifiesta, se desarrolla y crece. Tenemos en nuestras manos la fuerza de ser los constructores de esta sociedad, de ser los generadores de toda la riqueza mundial, somos también por lo tanto los que estamos forzados, por nuestras condiciones materiales, por nuestro papel en la maldita economía mercantil, los llamados a ser los sepultureros de la historia dividida en clases, de ser los constructores reales de la “utopía”, del mundo de la libertad en base a la producción para las necesidades humanas y no para las arcas de la explotación y dominación capitalista.
Si en momentos como estos la emoción de nuestra clase alienta y enternece nuestros corazones, abre nuestros pensamientos y hace cerrar nuestras manos para el ataque. Hagamos de esta sensación, de este sentir proletario, acción transformadora, seamos actores principales, y no secundarios, de la gran obra llamada revolución, convirtamos nuestra organización, en punto de confluencia proletaria y que refleje los interés históricos de la clase, mostremos una posición clara dentro de tanta izquierda. que cual ave de rapiña vive de los inmundicias que le arroja el estado burgués, seamos catalizadores del sentimiento general de nuestra clase, seamos animadores o aglutinadores de los polos proletarios que emergen en nuestras latitudes, la unidad es acción, es trabajo en conjunto, coordinado y militante. La historia nos espera en su espiral, seamos los partícipes de nuestras vidas, seamos por fin hacedores de nuestro destino colectivo… dejemos nuestra vida en ello… ¿qué tenemos que perder?
En esta ocasión camaradas, nuestro deber camaradas es decirles que:

“…debemos reforzar empecinadamente nuestra unión e intensificar hasta el suplicio nuestra fe revolucionaria y reemplazar nuestros muertos, ¡hasta que la revolución universal haya unido a todos los proletarios del mundo!...”
Alerta proletarios... ¡un nuevo mundo nos espera!
Jose y Carlos,
Grupo de Esclarecimiento Comunista – G.E.C.

18 – 05 – 2011

viernes, 13 de mayo de 2011

¡Proletarios de todos los países, unámonos en la lucha!

El principio de la unidad y solidaridad de clase no es una bella frase altruista o filantrópica, es una necesidad impostergable para la contundente combatividad de nuestra clase a nivel mundial. En cada huelga salvaje, en cada paro radical, en cada desborde proletariado, en cada lucha espontanea y masiva, los revolucionarios siempre exigimos a nuestros hermanos de clase que rompan las fronteras del aislamiento y que extiendan sus luchas con todos los sectores oprimidos y asalariados… pero muchas veces, este llamamiento, esta invocación no es cumplida por los mismos revolucionarios. El espíritu burgués del trabajo de secta se manifiesta muchas veces en la misma dinámica y forma orgánica de los grupos proletarios organizados. No se trabaja en base a la dinámica de la lucha de clases y las necesidades que nos muestra en su desarrollo… muy lejos de esto se trabaja para el grupo, para las siglas, para el beneficio individual, so-pretexto de que solamente “nuestro grupo” es el que tiene la razón y los demás están equivocados. En rechazo al sectarismo y en vista de las luchas masivas en todas las partes del mundo, es necesario que las minorías revolucionarias busquen el trabajo organizado, la unidad en los esfuerzos, en base a una plataforma de acción e intervención en la lucha real de nuestra clase (sin dejar de lado el esclarecimiento mediante el debate).
Compañeros, hemos visto muchos llamamientos a la unidad, muchos llamamientos a los grupos que se hacen llamar revolucionarios, comunistas y clasistas… es hora de que esto sea una realidad, sabemos que habrán muchas complicaciones, que habrán aún diversos problemas que afrontar, pero necesitamos el trabajo organizado, ser efectivos al momento de contribuir a la clase, no tenemos nada que perder… excepto las cadenas alienantes y salariales impuesta por el sistema burgués. Pero también hay que reconocer que no nos podemos unir por unir, por el simple hecho de llamarse comunista, revolucionario u organización de clase proletaria, hay principios históricos que nuestra lucha ha ido dejando a lo largo de su presencia combativa y antagonista con la burguesía y su modo de producción.
Nosotros hemos podido sintetizar, muy brevemente y en forma de borrador los principios políticos que creemos se deben defender en la actualidad en la lucha por la emancipación del capital. Estos principios no son nuestros, no los hemos inventado son la expresión de las lecciones histórica y actuales que muestra nuestra clase en lucha. Pedimos a todos los camaradas que asuman las posiciones plasmadas, ponerse en contacto con nosotros para unificar esfuerzos y lo que pedimos aún con más fervor son las críticas que se puedan hacer a estos puntos, las aclaraciones y desarrollos, sólo de esa forma podremos avanzar y dejar el mundo de las ideas…
Aquí los principios políticos revolucionarios que defendemos:
PRINCIPIOS POLITICOS REVOLUCIONARIOS DEL PROLETARIADO

- Asumimos al proletariado como la única clase que, por ser desposeída de medios de producción y ser la única creadora del valor, es capaz de terminar con el sistema producción capitalista a través de luchas masivas y radicales (fuera del orden Estatal), donde además puedan (y deban) arrastras a demás sectores oprimidos a la lucha. Por eso también defendemos la violencia revolucionaria de las masas proletarias y oprimidas como único medio para liberarnos de las cadenas de la esclavitud asalariada impuesta por el capital.
-Defendemos el internacionalismo proletario, entendiendo por esto que la clase no defiende patrias ni fronteras, por su condición de trabajador colectivo. La revolución para emancipar a la humanidad de la explotación y el capital debe ser mundial.
- Asumimos la lucha contra el capital (como relación de explotación y dominación) “extranjero” o “nacional”, por lo tanto se rechaza la “lucha” por la defensa  de alguna patria y del apoyo a la producción nacional y la desviación antiimperialista. Todos los países bajo el capitalismo explotan a los proletarios, no hay mejor o peor explotación que otra.
- Rechazamos la teoría del socialismo en un solo país. Negamos que pueda construirse la sociedad comunista en un solo país. Bajo el capitalismo, todos los países están entrelazados por la producción mundial y el intercambio.
- Asumimos que, como todo proceso dialéctico, la Revolución proletaria liberará un territorio determinado dentro de una oleada revolucionaria. Los comunistas debemos trabajar para que se extienda las luchas a otros territorios, coordinándolas entre si y también llamando a la organización. Sabemos que mientras no se expanda la revolución solo se resistirá en territorio controlado por los mismos trabajadores hasta degenerar.
- Rechazamos las elecciones, el parlamentarismo, el reformismo, etc. El Estado no es un ente neutro y mediador entre las clases, no podemos entrar dentro de la política capitalista para querer cambiarla, nuestra lucha es por la abolición del Estado (como órgano de poder burgués) y el capital como relación social de explotación asalariada.
- Rechazamos al terrorismo, guerrillerismo, etc. como formas de lucha proletaria. Comprendiendo que la organización de la clase no lo hacen pequeños grupos entusiastas, románticos y voluntaristas sino la misma clase proletaria cuando ha adquirido un colectivo nivel de consciencia.
- Rechazamos a la izquierda del capitalismo, negamos los Frente Únicos o Populares, donde se produzca la unión con la burguesía o donde se trate de unir nuestro programa con sectores que tienen propiedad privada. Nuestra lucha no puede ser desviada a expulsar a algún presidente, a reformar el gobierno o a buscar el rechazo a “empresas extranjeras”.
- Asumimos que el debate interno y entre los grupos revolucionarios del movimiento comunista internacional es el único medio posible para el esclarecimiento en las posiciones políticas y programáticas que debemos defender y aplicar en el camino hacia el comunismo.
- Asumimos que el proletariado tiene que auto-organizarse de todas las formas posibles, ejerciendo su interés de abolir la propiedad privada, el capital, el Estado, etc. Estos medios históricos pueden ser los consejos obreros, de los comités barriales, comités de fábrica, etc., como representantes reales del poder revolucionario del proletariado.
- Comprendemos que los sindicatos son órganos absorbidos por las relaciones capitalistas, y que se encuentran dentro de la política legal estatal. Por tal motivo no creemos que haya buenos o malos sindicatos, sino que los sindicatos sirven para controlar las luchas proletarias dentro de los campos de la legalidad burguesa.
¡Proletarios de todos los países, unámonos!
Grupo de Esclarecimiento Comunista – G.E.C.
Mayo 2011

lunes, 4 de abril de 2011

Informe y balance: sobre la problemática nacional - internacional (26 - 03)


BALANCE GENERAL – REUNIÓN G.E.C.
SÁBADO 26 DE MARZO DEL 2011


INFORMES, DEBATE Y TOMA DE POSICIÓN SOBRE LA PROBLEMÁTICA NACIONAL

1. Protestas en Arequipa

Se informó que en Arequipa hay un conflicto social entre sectores de la burguesía. Debido a la construcción de un proyecto de irrigación nombrado Majes Siguas II.

Este tema pudo ser desarrollado y debatido; aunque no se tenía gran información al respecto, se fueron sacando conclusiones sobre dicho problema. Algunos compañeros explicaron que la “masa” que ha presentado su molestia con movilizaciones y protestas no es netamente proletaria. La presencia de este tipo de Proyectos de Irrigación, Mineros, Gasíferos, etc., en cualquier territorio, produce contaminación ambiental, destrucción del ecosistema, enfermedades, devastación del agua y las tierras, etc. Esto atenta directamente contra la vida de la comunidad. Sectores campesinos, proletarios del campo, como también terratenientes y hasta pequeños empresarios serían afectados. Es por dicha razón que se produce una lucha contra la imposición legal de la construcción de este tipo de empresas. Pero no hay una lucha netamente proletaria, sino una lucha de todo un sector oprimido y desfavorecido política y económicamente dentro del capitalismo; donde el proletariado participa bajo los intereses de otras clases. Estas luchas no tienen perspectiva histórica, no se puede llevar más allá de la simple reforma debido a que lo se exige es la defensa de la propiedad privada de las tierras.

Protestas en Arequipa
Los grupos izquierdistas y nacionalistas que representan a estos sectores oprimidos por el capitalismo, se infiltran en estas luchas y dirigen políticamente el rumbo del conflicto. Esto no tiene porque extrañarnos, justamente estas organizaciones políticas son las que representan los intereses de estos sectores de la población. Las luchas económicas que realizan las capas campesinas, la pequeña burguesía y la burguesía nacional contra el gran capital imperial, tienen su representación política en los grupos izquierdistas. Aquí el proletariado solo es utilizado como carne de cañón, dentro de los Frentes populares o llamados también Frentes Regionales o Frentes de Defensa. Donde deja del lado sus intereses históricos y asume una defensa pequeño burguesa.

2. Sobre las elecciones gubernamentales (en el Perú)

Se informó y tocó el tema del proceso democrático electoral que se está viviendo dentro del país para elegir, el próximo 10 de abril, a los miembros del congreso nacional y del gobierno nacional central en Perú.

Se compartió en general la misma visión de clase sobre el asunto. Se dijo que las elecciones sirven para distraer al conjunto de la población de la problemática económica y social que se vive día a día. La burguesía utiliza las elecciones democráticas como fundamento de la “libertad e igual” que se tiene bajo el capitalismo.

Algunos compañeros plantearon que veían una desilusión en la mayoría de personas sobre las elecciones. Se comentó que en varios lugares se dice que “nadie va a hacer nada por mejorar el país”, que “cualquiera que llegue al poder gubernamental robará y se aprovechará de nosotros”, etc. Pero esto rebatido por una compañera que explicó que, por el contrario, hay mucha atención del proceso electoral, manifestó que había muchas personas que seguían con detenimiento las encuestas y el show mediático que está sucediendo.

Se reflexionó y debatió con más interés el tema concluyendo en qué las elecciones no son prueba de nada. No porque haya un gran número de personas que voten en blanco o viciado significa que es posible una revolución porque la gente está cansada de la política burguesa; o al contrario, no porque haya una mayoría interesada en las elecciones significa que no es posible el trabajo político y las luchas proletarias. Un compañero explicó que la gente no conoce realmente que son las elecciones y si las apoyan es por la propaganda que se les hace. No es que el proletariado sea consciente de que todos los candidatos defienden la propiedad privada, el trabajo asalariado y la explotación; No hay que desilusionarnos si vemos que muchos hermanos de clase están pendientes de las elecciones. Están tan pendientes de ello, como del próximo partido de futbol o de una próxima película de estreno.

Los que sí están en su gloria son los izquierdistas que plantean y difunden que las elecciones son una vía legítima para la defensa de los trabajadores y por lo tanto para la construcción de la futura sociedad “socialista”. Estos grupos oportunistas utilizan el nombre de nuestra clase, se autoproclaman nuestros defensores y utilizando la palabra “socialismo” dicen que los apoyemos y que los defendamos. Muchos jóvenes de nuestra clase son embaucados por estos traficantes de los intereses de los trabajadores. Nos hablan de reformas que se pueden hacer desde arriba, y que ellos podrían lograr. Nosotros rechazamos estos planteamientos, y saludamos que un sector aún mayor de proletarios, en proceso de toma de conciencia, rechacen estas posiciones revisionistas y burguesas. Sabemos que el proceso revolucionario todavía está lejos, pero hay mucha expectativa en esta etapa de despertar mundial de la clase, esto ha inyectado ánimo a muchas minorías revolucionaras para seguir en el trabajo político.

Otras de las conclusiones sacadas también fue que en cada proceso electoral gubernamental se volverá a elegir un nuevo grupo que administrará los negocios de la burguesía en general y que es justamente por eso que los mismos burgueses compiten por poner al partido que mejor defienda sus intereses contra sus “enemigos comerciales”.


INFORMES, DEBATE Y TOMA DE POSICIÓN SOBRE LA PROBLEMÁTICA INTERNACIONAL

1. Luchas proletarias masivas en diversos países del Globo producto de la crisis capitalista

Se informó que se están desarrollando luchas proletarias en varios países del mundo. Luchas que son masivas y que tienen como principal protagonista la disputa de intereses entre los trabajadores y la burguesía.

Protestas en Inglaterra
Se mencionó huelgas masivas en Bélgica y en Gran Bretaña contra leyes de austeridad y por recorte en los salarios, el mismo compañero informó que había leído en varios periódicos que Portugal se había declarado en banca rota y que ha entrado en una crisis económica nunca antes vivida, lógicamente esto iba de la mano con luchas proletarias a diestra y siniestra junto a la represión respectiva de los Estados burgueses.

Una compañera informó que en Venezuela hay una lucha estudiantil muy reprimida por el chavismo. Las condiciones sacan a las calles al joven proletariado en Venezuela, pero debido al peso ideológico que ha impuesto el demócrata gobierno chavista hay mucha confusión en la apropiación de la conciencia de clase en esas luchas. Hay todavía mucho que hacer en esos lares, no solo en apoyo a las luchas prácticas y espontaneas de la clase sino en la contribución al desarrollo de las minorías que se encuentran en dicho luchar. La misma compañera informó sobre protestas de profesores asalariados en Honduras. Explicó que eran contra leyes que atentan contra las condiciones de vida de este sector del proletariado. Las protestas masivas no se han hecho esperar, aunque tenemos aún muy poca información del asunto.

Estas luchas las comprendemos internacionalmente como un todo. El sistema capitalismo en decadencia, no encuentra una salida, a su cada vez más reducida ganancia por la desvalorización de la fuerza de trabajo y la sobreproducción de los mercados. No puede retroceder la competitividad y el avance desmedido de la tecnología, creando cada vez más mercancías sin salida, salarios bajísimos, etc. La clase proletaria no hace esperar su respuesta con cada huelga, protesta, manifestación, etc.; y claro está, con la aparición de minorías comunistas y trabajo en conjunto (aun muy desarticulado) del movimiento revolucionario mundial.

2. Las luchas en África y en especial el conflicto en Libia.

Algunos compañeros manifestaron que la lucha en Libia parecía una continuación más del descontento social surgido en Túnez, Turquía, etc. Pero por la información que tenemos, las protestas y luchas de los explotados y oprimidos en Libia han tomado otros rumbos y han desembocado en una Guerra Civil interna entre sectores de la burguesía Libia y en un conflicto mundial, donde se revelan los verdaderos intereses de los Estados burgueses Imperialistas.

Se fundamentó que en Libia todo un sector de la población ha tomado las armas en sus manos, pero este sector no es el “proletariado consciente”. La clase proletaria aún no está al nivel de conciencia tal, que pueda organizarse, tomar las armas en sus manos y emprender una Guerra Civil en algún país del mundo. Aun se está en una etapa de despertar, de reapropiarse de la historia, de organización internacional, de esclarecimiento, de búsqueda de la autonomía en cada lucha, etc. Es claro que las protestas en África (como en todas partes del mundo) han surgido por la situación miserable en la que se encuentran los proletarios y demás sectores desfavorecidos por los Estados burgueses, pero a medida que han tenido un peso social han ido primando y se han ido defendiendo intereses burgueses. Esto debido a la falta de experiencia de la clase, a la falta de una continuidad histórica, a la falta del trabajo mundial y organizado de los comunistas proletarios, al peso de la contrarrevolución y de la ideología burguesa imperante. Pero a pesar de todo esto, hay respuesta, hay lucha, hay odio de clase, hay esperanza en un nuevo futuro, hay minorías que aparecen, hay interés de las organizaciones revolucionarias en trabajar con un mismo fin, etc.

Sobre la invasión que han hecho el Bloque de USA y algunos países de Europa contra el gobierno de Gadafi se concluyó que es una disputa inter-burguesa, imperialista y de rapiña.

Protestas en Libia
Algunos compañeros plantearon que podía haber una Guerra Mundial, que la situación crítica del capitalismo podría empujar al uso de su arsenal militar por parte de países imperialistas contra países de la periferia o entre ellos mismos. Y esto por imponerse en otros mercados, por buscar mano de obra mucho más barata y utilizar como les venga en gana los recursos primarios que necesiten extraer. Claro que esto no está nada claro, y solo es una suposición que la presentaron algunos compañeros. Además que aún se desarrolle una Guerra Imperialista solo seguiría empeorando la crisis. La única salida real debe ser construida por la única clase capaz de enfrentarse a este estado de cosas por su condición innata; por nosotros, los desposeídos de medios de producción, los que creamos el valor a nivel mundial, los que hacemos andar al mundo colectivamente.

Otro compañero mencionó que en Libia nuestra clase está siendo utilizada como carne de cañón en este conflicto, la vida de miles de proletarios están siendo expuesta por los sectores de la burguesía que le prometen una mejora en sus vidas. Tanto Gadafi, como los “rebeldes” y los países exteriores utilizan a nuestros hermanos para defender sus intereses, como si fueran simples fichas que pueden ser perdidas sin importancia. Aquí algunas compañeras plantearon la necesidad de denunciar este hecho a nivel mundial y poner de relieve cuales son los únicos intereses que debemos de defender como clase: abolición del trabajo asalariado, de la producción mercantil, de la dictadura del capital y su relación social de explotación y dominación, etc.; para la construcción de una sociedad sin clases, sin propiedad privada donde se tenga como principio el trabajo colectivo en base a las necesidades colectivas, etc.

¡Proletarios de todos los países, unámonos!


Grupo de Esclarecimiento Comunista – G.E.C.
Abril 2011

martes, 8 de marzo de 2011

Sobre la lucha revolucionaria del proletariado

Estimados camaradas, compañeros, hermanos proletarios y lectores en general; aquí les dejamos un documento para el debate sobre algunas lecciones teóricas que podemos sacar de la lucha de nuestra clase. Tocamos el tema de la conciencia de clase, de las minorías comunistas, del marxismo, el debate, etc.

Esperamos sirva como aporte a este momento de despertar del proletariado, es indispensable que se mantenga vivo el debate, el esclarecimiento, el intercambio de información, etc. Esto en pos de crear un medio revolucionario vivo, que actue no como grupúsculo o secta, sino como expresión conciente de la lucha de nuestra clase.

Todos estos esfuerzos son parte del trabajo revolucionario que debe hacer el proletariado para emanciparse de las cadenas de la explotación capitalista y llegar al Comunismo.

Sin más por el momento, aquí les dejamos el documento.


LA LUCHA REVOLUCIONARIA DEL PROLETARIADO
NOS ACERCA AL COMUNISMO
(Contribuciones teóricas para el esclarecimiento de la clase proletaria, en torno a la comprensión de su dinámica de lucha)

La toma de conciencia de la clase…
Podemos decir, de forma muy general, que la toma de consciencia del proletariado se refiere al “proceso mental” mediante el cual el proletariado comprende su función social bajo el sistema capitalista y en consecuencia, comprende también, cual es papel revolucionario dentro de la historia. Este proceso no es mecánico. El proletariado no toma conciencia leyendo un libro o panfleto con contenido de clase, tampoco toma conciencia escuchando un discurso marxista por más cierto que este sea. Estos aportes, los textos y libros solo son una herramienta para clarificar la toma de conciencia del proletariado.
La toma de conciencia del proletariado se produce cuando éste es empujado a luchar por sus medios de vida contra la (cada vez más fuerte) extracción de plusvalía. Los proletarios como una clase mundial, productora de valor, se encuentran en lucha constante contra la burguesía. La misma dinámica económica obliga a la burguesía a explotar con mayor intensidad a los trabajadores (incremento de la jornada laboral, disminución de salarios, etc.), y en reacción los proletarios son empujados a organizarse y pelear por la defensa de sus medios de vida. Es en esta lucha mundial que ciertos proletarios, participantes directos o no en los enfrentamientos, van tomando conciencia del porqué de esta lucha, van comprendiendo la dinámica del sistema, van comprendiendo a donde llevan las reivindicaciones, van comprendiendo la internacionalidad de su existencia, va conociendo su historia, se va organizando como militantes, etc. Estos proletarios organizados son lo que llamamos minorías comunistas o minorías revolucionarias.
Las minorías revolucionarias como parte de la clase
Nosotros rechazamos la idea de que las minorías revolucionarias representen a la clase. Creemos que entender de esta manera la relación dialéctica entre conjunto de la clase y minoría revolucionaria es parte de la visión burguesa, de dirigentes y dirigidos, de jefes y masas. Si planteamos que la revolución proletaria es una revolución consciente de la clase en su conjunto, no podemos plantear que las minorías son las que representan a la clase. Pero no es que las minorías revolucionarias no tengan entonces relación con la clase y que estén aisladas, todo lo contrario. Las minorías revolucionarias representan los intereses históricos de la clase, son las organizaciones vivas con conciencia de clase proletaria. Si tenemos esta visión, podremos comprendernos como parte integrante de la clase y no como su dirigencia.
En nuestro caso, asumimos que: la toma de conciencia que hemos tenido, es parte de la maduración de clase en sí misma, obviamente empujada por las condiciones de existencia material (su situación de trabajador asalariado) que tiene el proletariado. La misma lucha de clases segrega revolucionarios, la misma lucha de clases y nuestra propia existencia como proletarios nos lleva a batir y romper con las posiciones reformistas, sectarias, oportunistas, etc. Las posiciones políticas revolucionarias que defendemos, como también la visión histórica e internacionalista con las que podemos interpretar la realidad social (para transformarla) son producto de una maduración y evolución teórica que hemos tenido, porque todas las condiciones de existencia nos han empujado a ello. Estas no son estáticas sino que van evolucionando a medida que la lucha va dejando lecciones, a medida que la praxis revolucionaria va criticando o reafirmando los aportes teóricos planteados.
Esto último sucede naturalmente a nivel internacional, el proletariado lleva inherentemente el germen revolucionario en su existencia, lleva esta conciencia proletaria, surgida por su condición económica asalariada, explotada, e internacional. Esta posición no la defendemos sin fundamento, todo lo contrario. Hemos visto como en estos últimas décadas, muchos proletarios se han organizado, han tomado conciencia de su condición y su misión histórica. Han rescatado los aportes de las minorías revolucionarias. Han roto con las posiciones izquierdistas que se impusieron como “el marxismo real” por la contrarrevolución. Aún hay muchos errores, muchos desaciertos, pero esto es parte del momento que vivimos, mientras más se extienda la lucha de clases, podremos mejorar y esclarecernos mucho más.
En concreto ¿Cómo el proletariado asume su conciencia de clase?
El movimiento comunista internacional existe desde que surge la clase proletaria tal y como la conocemos. Desde ese momento, el proletariado se ha lanzando al ataque por defender sus medios de vida, pero también ha ido desarrollando su conciencia en relación a qué defender. El proletariado en su lucha contra la burguesía ha podido conquistar ciertas reivindicaciones salariales; pero no ha pasado mucho tiempo en que estas victorias se han revelado como simples pastillas para adormecer el dolor de la miseria en la cual existe la clase. Y han vuelto a salir a las calles en esa lucha interminable contra la explotación asalariada. Es en esta dinámica que algunos sectores del proletariado han podido comprender (empujados por la necesidad de cambiar su situación paupérrima de vida) que debían ir más lejos en la lucha. Obviamente se ha tenido muchos errores en este camino revolucionario, emprendido por nuestra clase, hace más de doscientos años. Se ha pasado desde atacar a las máquinas, de matar a algunos representantes del orden burgués, hasta la organización de los soviets dentro de la Revolución Rusa del 1917. Obviamente dentro de todo este movimiento han surgido organizaciones de avanzada, las minorías revolucionarias de las que hablamos líneas arriba y dentro de estas ha habido individuos que han contribuido de diversas formas a la lucha, sirviendo siempre a la emancipación del proletariado de las cadenas impuestas por el capitalismo. Estos son parte del movimiento comunista, que no existe por la voluntad de algún pensador o héroe proletario, sino por la maduración en la conciencia de clase y dentro de esta, por la aparición de grupos de proletarios dispuesto a mantener siempre firme el fin histórico de la clase.
¿Qué relación hay con el marxismo?
Representación del debate dentro de
la Liga de los Comunistas
Uno de los puntos más altos y decisivos de la clase, en su lucha por la abolición de las relaciones burguesas de producción fue el desarrollo del marxismo. Como teoría revolucionaria del proletariado para la abolición del capitalismo y construcción del comunismo, en base a una comprensión científica del desarrollo social y la asimilación constante de la crítica viva que representa la lucha real del proletariado.

El movimiento comunista parte inherente del movimiento proletario.
Esta teoría marxista sólo puede estar viva con el proletariado en lucha, con las minorías proletarias sistematizando, ordenando y desarrollando las posiciones a medida del avance de nuestra clase. Es por estas razones que comprendemos al movimiento comunista como parte inherente dentro del movimiento proletariado, y lo vemos, no como algo muerto, estático, sino vivo y en movimiento dialéctico constante. Es este mismo movimiento proletariado el que va madurando y segregando organizaciones e individuos que son empujados a comprender la visión científica, histórica y revolucionaria del marxismo. Y a su vez, estos individuos y organizaciones comunistas – marxistas que van apareciendo trabajan como parte de la clase en lucha. Contribuyen al esclarecimiento, se nutren de los avances y retrocesos del conjunto del proletariado de su dinámica de existencia, evolucionan, son empujados a buscar y estrechar lazos internacionales y contribuir a la revolución proletaria mundial de la manera que exija el proceso de lucha que se desarrolla a nivel mundial.
¿Son las organizaciones comunistas una traba para el avance revolucionario?
Nosotros creemos que las organizaciones no brindan márgenes estrechos a sus militantes, sino todo lo contrario. El trabajo revolucionario de los marxistas está orientado al debate permanente, al esclarecimiento organizado y profundo de la teoría revolucionaria del proletariado. Y esto para tener presencia activa en el avance del desarrollo de la lucha de clases, los tropiezos y los aciertos que se puedan tener son grandes lecciones para el avance y evolución de las minorías. Las organizaciones comunistas son organismos mismos del proletariado, son su forma consciente de existencia, es en estas organizaciones donde se recoge sistematizadamente la memoria histórica de la clase, como también se mantiene clara la perspectiva comunista y revolucionaria.
Las organizaciones comunistas son parte de la clase y sirven a la perspectiva histórica de la misma; la clase necesita de organizaciones (por eso las segrega con su lucha), necesita de grupos de proletarios que desarrollen propaganda efectiva, que contribuyan desarrollando espacios de debate, de esclarecimiento, etc. Pero entendemos también que los comunistas suelen pasar por diversas etapas, en donde de repente no hay una organización que pueda tener el trabajo que uno desea, o que pueda brindar una forma adecuada para el trabajo revolucionario que quiere. Por eso mismo es que las mismas formas organizativas varían en cada organización.
Y los marxistas “intelectuales o profesionales” ¿son parte del movimiento proletario?
Según lo que pensamos, para nosotros no pueden existir marxistas que sólo sean teóricos, como es el caso de los “marxólogos”, que comprendan la teoría, que interpreten la realidad desde bases científicas, pero no trabajen para transformar las relaciones de producción en torno a su cauce dialéctico. Para nosotros estos no son marxistas.
El marxismo uno la comprensión con la transformación, es justamente ese proceso que mantiene la teoría marxista viva. Por eso entendemos que un individuo por más revolucionario que sea, siempre, debe buscar la organización, o trabajar para forjar la organización, de acuerdo a las necesidades históricas del movimiento.
No el marxismo no vive en los libros, ni en las universidades, vive en la medida que se presente el trabajo revolucionario del proletariado con sus minorías revolucionarios y de la lucha del conjunto de la clase.
Ahora bien las formas de organización del proletariado son varias y validas, no puede haber una regla absoluta para esto. Una forma de organización del proletariado son por ejemplo, los círculos de debate internacional, las ligas de esclarecimiento programático, los núcleos de debate, etc. Buscar esto, y verlo como necesidad para el avance de la lucha de nuestra clase es mostrar un claro espíritu de Partido que rompe con el sectarismo e intelectualismo, que no contribuyen a la lucha revolucionaria que hemos emprendido, sirviendo al movimiento proletario dentro del movimiento comunista.
El Debate: como principio del esclarecimiento dentro de la lucha viva del proletariado
El debate siempre ha sido fundamental en la historia de las organizaciones comunistas. El debate es un arma contra la ideología burguesa, es expresión de la lucha de clases en un plano de ruptura ideológica. Los debates son sumamente necesarios para intercambiar posiciones dentro de las filas proletarias, para contribuir al esclarecimiento propio del movimiento. Plantear las posiciones a las que uno ha llegado, ponerlas sobre la mesa, defenderlas, escuchar otras, y reformar lo que se tenía pensando o asegurarse de lo que se ha planteado, es sumamente necesario para avanzar en el esclarecimiento programático. No debemos por eso tener miedo a defender nuestras posiciones y más aún a modificarlas en la medida que vayamos evolucionando.
Las organizaciones comunistas a lo largo de su historia han tenido el debate como arma fundamental, ya que no basta con que hayan personas o grupos que tengan posiciones claras y impongan sus posiciones a otras organizaciones o personas que acaten pasivamente, se debe librar toda una revolución intelectual en la comprensión de la teoría revolucionaria. La revolución es un acto consciente y no una imposición de las posiciones de una persona o grupo. Por eso es necesario que, mediante la discusión, se pueda debatir los puntos que no estén claros y también los que están claros, para asegurarnos de nuestra interpretación y posiciones, que serán comprobadas en la práctica revolucionaria.
En la historia de la clase los ejemplos sobran, todos con la misma importancia, aunque ha habido algunos más profundos que otros, como por ejemplo el debate sobre el papel del Partido Comunista que se produjo en torno a la Revolución Rusa entre los Bolcheviques y Espartaquistas; o el debate en torno al periodo de transición con el grupo en torno a Marx y los lasalleanos, etc.
Palabras finales
Aquí estamos actuando y viviendo para la construcción del comunismo. Ese es nuestro fin. Lo hacemos porque entendemos que la lucha del proletariado tiene el potencial real para hacerlo. No podemos asegurar que llegará, pero dejaremos todo para lograrlo. Es la única alternativa que tenemos, de nada vale vivir como esclavo, siendo una mercancía, gastando tu sangre, tu esfuerzo, tu sudor, para que los parásitos burgueses vivan a sus anchas.
Proletarios en Huelga
No somos sumimos, no somos siervos de nadie, ni tampoco obedientes esclavos del capital. Nuestros hermanos en el mundo nos muestran que la revolución es posible, que el capitalismo no tiene ni un porvenir histórico; y a pesar de que los ideólogos burgueses (muy universitarios y estudiosos) hayan querido destruir y ocultar nuestro pasado salvaje e insurrecto aquí seguimos, con el puño en alto y el cerebro presto al esclarecimiento. Desde Perú los jóvenes asalariados que conformamos el G.E.C. nos lanzamos al ataque contra la maquinaria capitalista como parte de ustedes compañeros proletarios del mundo entero. Sigamos adelante hacia el Comunismo.
¡Proletarios de todos los países, unámonos!

Grupo de Esclarecimiento Comunista – G.E.C.
Marzo 2011

jueves, 24 de febrero de 2011

Aporte teórico para comprender la existencia y el desarrollo de los "Sindicatos", por el c. Khan

El siguiente artículo es una breve explicación de la evolución de los sindicatos y la visión de los comunistas sobre el mismo. Es necesario aclarar a los compañeros que puedan leer el siguiente texto que el G.E.C. no tiene una posición puntual y concreta sobre el tema. Aún no hemos realizado el debate necesario sobre el asunto. Claro que este tema no puede ser obviado o dejado de lado dentro de nuestro esclarecimiento. Como vemos, cada noticia de huelga, protesta, lucha, etc., nos menciona a los sindicatos. Y se nos muestra como una organización de clase, y hasta muchos plantean que estos órganos tienen el potencial de ser revolucionarios (dependiendo de la dirección). El tema se ha hablado, se ha debatido dentro de nuestra organización, en general rechazamos el sindicato por su estructura y las limitaciones y perjuicios que trae a la lucha de la clase. Pero, redundando, no hemos tenido la reflexión profunda que amerita este tema. Menos, hemos estudiado el desarrollo histórico del sindicato. Prometemos hacerlo lo antes posible; mientras tanto aquí les dejamos un aporte individual de un compañero militante de la organización, que con ánimos de contribuir al esclarecimiento en el seno de la clase, se pronuncia con este documento.
Como ya lo saben, las aclaraciones, aportes, replicas, críticas, etc., pueden hacerlo a nuestro correo o en forma de “comentarios”.
¡Proletarios de todos los países, unámonos!

Grupo de Esclarecimiento Comunista – G.E.C.
Febrero 2011


SOBRE LOS SINDICATOS

Los sindicatos en su forma y contenido son instrumentos apolíticos por el cual se negocian los intereses de la clase; aunque estos se expresen bajo diversas formas, su fin es ese.
Las polémicas que Lenin mantuvo respecto a los sindicatos, en critica a los comunistas de izquierda; al decir que las masas no siempre siguen al Partido y estas terminan por seguir siempre lo más inmediato para atenuar su situación, y que para ello el Partido tenía que mantener una posición en el parlamento como en los sindicatos, es básicamente muy relativo dado el contexto de aquel entonces en que los sindicatos en Rusia se encontraban en su mayoría en la clandestinidad y por ende es muy relativo. 
Emblema de la Trade Union 1893

En los países atrasados, principalmente en Rusia, después de la entrada de capitales franceses e ingleses, el capitalismo (desde mediados del siglo XIX) comenzó por reconfigurar el modo de producción bajo la protección del Zar Nicolás I. Recién en a fines del siglo XIX, los sindicatos comenzaron a emerger, producto de los actos clandestinos e “ilegales” de los socialrevolucionarios de entonces (señalados como terroristas) y después de la revueltas de los marinos a inicios del siglo XX. De tal forma que la relación: base y dirigencia en los sindicatos, y más aun en la clandestinidad, era relativamente compacta y homogénea; lo contrario de los Trade-Unions en Inglaterra que en sus inicios tuvieron influencia cartista (mediados del siglo XIX), como también las grandes centrales sindicales germanas que para inicios del siglo XX tenían ya fuerte influencia reformista laseallana y apenas contaban con una decima parte de afiliados, aquí las dirigencias y las bases no eran compactas como lo señalado arriba.  Sobre esto último, el mismo Eccarius, que en su momento integro la plataforma política de la Asociación Internacional de los Trabajadores y fue uno de los máximos dirigentes de las Trade-Union inglesas, comenzó a demostrar inclinaciones muy moderadas respecto a la burguesía, como lo señala Riazanov.
Era tal los cambios en los Trade-Unions ya para fines de la primera mitad del siglo XIX que cedían ante cualquier política de reivindicación, como la del  sufragio universal concedido por Disraelí, que por cierto solo se le había concedido a los obreros urbanos y no a los rurales (mucho menos a las mujeres), y de esto Marx ya expresaba su malestar; ya que por aquel tiempo el cartismo aún mantenía sus cuadros en los sindicatos y participaba de las sociedades obreras, previa a la fundación de la Asociación Internacional de los Trabajadores.

A pesar que Marx entendía que la clase obrera comenzaba a ceñirse a estas Trade-Unions, que en Inglaterra, antes de la crisis de 1857-59, apenas contaba con dos grandes centrales no muy compactas (habían muchos artesanos); comenzó, junto a sus compañeros, a realizar audiencias para exponer la teoría de la plusvalía y su interrelación con el salario, precio y ganancia. Esto fue realizado frente a sindicatos que aun eran posibles de “politizar” y con dirigentes como Eccarious, que en su momento contribuyeron a la clase participando en la creación de la Constitución Fundacional de la Asociación Internacional de los Trabajadores. Pero Marx, como sus compañeros, jamás consideró a estos órganos como pilares en la lucha autónoma de la clase y esto se evidenciaba cuando mostraba su decepción frente a los cartistas unionistas, que como se señalo arriba, comenzaban por ceder frente a las políticas populistas de Disraelí.
Para ese momento, los sindicatos, en países más desarrollados, siempre habían sido posibles de “politizar¨, al menos durante gran parte de la segunda mitad del siglo XIX  e inicios (en algunos casos mediados) del siglo XX. 
Conferencia de la AIT en 1864
Nuestra clase, para el último tercio del siglo XIX en los países desarrollados, a través de los sindicatos comenzó a organizarse, en tanto que sus dirigentes comenzaron a aburguesarse, como consecuencia los sindicatos ya mostraban contradicciones entre sus bases y dirigencias. Pero después de la revolución burguesa en Rusia (1905), los sindicatos eran relativamente jóvenes y muchos de ellos aun se mantenían en la clandestinidad, lo que permitía mayor nivel político en el despliegue de la clase y su lucha, sumado al hecho que aun las políticas monárquicas zaristas aun tenían influencia en la burguesía de entonces, lo que hizo que Rusia aun se mantuviera en atraso. Las bases como las dirigencias por ende tendían a ser más compactas y homogéneas, por ende más “politizables”, y con la correlación de hechos (la revolución de febrero, 1917), estas adoptaron un carácter más político pese a la hegemonía economicista de los eseristas gobernantes. Los soviets ya habían abierto un espacio político que poco a poco se fue revolucionando con la entrada de la Primera Guerra Mundial y más aun después de la korniloviada. Lo que fueron los sindicatos o Trade-Unions en Europa, a mediados del siglo XIX: posibles de “politizar”, lo fueron en Rusia principalmente el último tercio del siglo XIX e inicios del XX.

Pero relativizar estas situaciones, en absoluto implica extender a modo de abstracción la concepción respecto al manejo “táctico” entre Partido y sindicatos. Luxemburgo decía, que para 1907 apenas una decima parte del proletariado alemán estaba sindicalizado, las vastas capas no calificadas no lo estaban; sin embargo el Partido Socialdemócrata aun mantenía su manejo sobre la dirección de las huelgas y aquí las posiciones de Bebel como las de Kautsky eran muy conservadoras; como sabemos esto lo resolvían a través de parlamento, lo que para Gramsci era una cuestión totalmente extraparlamentaria, cuando de lucha de clases o interés de clase se trataba.
En conclusión, para culminar esta primera parte, a mi modo de ver, los sindicatos en su juventud mantenían una fuerza ciertamente posible de “politizar” pero no políticamente determinante como a mediados del siglo XIX, como a inicios del siglo 20 en Rusia fundamentalmente. Pero estos, hoy en día, están prendidos con Centrales y/o Confederaciones, otros atomizados, o sumidos en interés de partidos, etc. También habría que agregar que los cambios que se dieron en los 70s como en los 80s ha reconfigurado relativamente la composición de la clase, con la tecnificación de la producción, servicios e informática, han hecho de los sindicatos más individualistas y más atomizados.  Esto se evidencia en los “pactos sociales” a los que ha llegado la patronal y los mismos a lado del gobierno en España, como la de los Sindicatos de Empleados Públicos en Wisconsin, EEUU.
Mas sobre esto, daré una segunda posición, pienso que hay que estudiarlo bien como los sindicatos históricamente han, o vienen, evolucionado o involucionado, frente a la percepción burguesa.


Khan.
Miércoles, 23 de febrero de 2011

martes, 8 de febrero de 2011

Nuestra concepción del marxismo

¿QUÉ ES EL MARXISMO?

Los revolucionarios comunistas, como parte consciente del conjunto del proletariado, recogemos y teorizamos los intereses inmediatos e históricos que el proletariado ha defendido a lo largo de su lucha contra el capital. El marxismo, es el resultado de la experiencia de nuestra clase en lucha, es la teoría revolucionaria del proletariado para la destrucción del capitalismo y la construcción del comunismo. La cual no está terminada o acabada, sino que se va desarrollando y evolucionando en base a las lecciones que nos deja el proceso de emancipación de la clase en su historia.
Esta teoría, a diferencia de cualquier otra que pretenda defender el mismo fin, se basa en la concepción filosófica materialista y en el método dialéctico para interpretar la realidad social, las cuales tienen un sustento científico.
Es esta base la que hace que el marxismo sea no solo una construcción de ideas muertas en un libro, sino una teoría viva, sujeta al cambio y en desarrollo gracias a la acción de la clase social desposeída del sistema capitalista que, por sus condiciones, es obligada a transformar la sociedad. El marxismo, como se puede deducir de lo anteriormente dicho, no es una teoría concluida, porque concluirá y dejará de ser aplicable cuando haya perecido el capitalismo, cuando ya no existan clases y tampoco propiedad privada. Bordiga, comunista de izquierda de Italia, calificó al conjunto de la obra de Marx de “esquela necrológica del capital”, que dicho de otra forma, es “un estudio de las contradicciones internas del sistema capitalista,  para llevarlo a su fin”.
Pero el marxismo no es invención de Marx, ni mucho menos de solo algunos comunistas teóricos, que desde fuera de la lucha describieron como se debería actuar. No se puede asociar marxismo únicamente con las ideas de Marx, pues es el producto de un momento en el cual el proletariado pudo madurar su conciencia, organizarse y plantear un programa para destruir al capitalismo. Marx, dentro de este movimiento, más que un teórico, fue un militante que, al igual que otros como Engels, Shapper, Weitling, o Moll, aportó a la teoría revolucionaria de su clase.
Por esto se puede afirmar que el marxismo es la sistematización de las lecciones que nos ha dejado el proletariado en sus luchas, pues el proletariado, en su lucha contra el sistema, ha desarrollado una dinámica de lucha empírica, directa en las calles; pero también una dinámica de lucha teórica en la cual pequeñas minorías de esta clase sistematizan y sacan lecciones de las luchas, de los errores  y de los aciertos en el proceso revolucionario de nuestra clase. La consecuencia de esto es un programa comunista con principios históricos revolucionarios.
El marxismo, no se basa en la abstracción de un futuro utópico, se basa en la explicación de la realidad. Es por esto que el marxismo no se propone crear luchas, con análisis abstractos de la realidad cambiante, al contrario; se nutre de estas luchas para plantear una acción transformadora. Las minorías revolucionarias, que son la parte consciente del conjunto del proletariado son las que se han encargado de desarrollar teóricamente el marxismo, pero dejamos en claro que es el conjunto de la clase en lucha la que nutre al marxismo.
El marxismo, es una teoría viva que puede volver a sus bases para replantearse posiciones que, por el desarrollo del sistema capitalista, ya no son aplicables. Pues hoy el sistema capitalista, si bien es cierto que tiene las mismas bases, ha cambiado con respecto a la época vivida por Marx y Engels. El capitalismo hoy se encuentra a nivel mundial, se ha expandido de tal forma que con sus crisis genera sobreproducción, dejando capital muerto, viéndose obligado a despedir proletarios, a bajar salarios y destruir fuerzas productivas.
El marxismo, como bien se ha mencionado, parte de un fundamento material, el cual es el conjunto de relaciones económicas propias de la sociedad capitalista. Por esto es fundamental la contribución a la crítica de la económica política que el marxismo desarrolla. Además hay que dejar claro que el marxismo no propone una economía marxista, sino al contrario, critica la economía, porque la economía es propia de una sociedad divida en clases. La importancia de esta teoría, radica en las posiciones políticas a las que conlleva el análisis de la economía y de la historia de la lucha de clases en el sistema capitalista. Las posiciones que se manifiestan en el programa de las organizaciones comunistas. Como por ejemplo la necesidad de una organización, la necesidad de un programa y  la lucha autónoma de la clase revolucionaria del capitalismo.
¡Proletarios de todos los países, unámonos!

Grupo de Esclarecimiento Comunista – G.E.C.
Febrero 2011